La ileítis está causada por la bacteria Lawsonia intracellularis

La ileítis está causada por la bacteria Lawsonia intracellularis y es una enteropatía importante que afecta a los cerdos de engorde de la mayoría de las piaras4,5,6,7. 

Ileítis significa inflamación del íleon, el último segmento del intestino delgado del cerdo.

Figura 1. El íleon coloreado de rojo indica el tramo afectado por la inflamación (ileítis) 

Tipos de Ileítis

En las explotaciones porcinas se observan tres formas clínicas: ileítis aguda, crónica y subclínica1,2,3

 

Ileitis aguda

 

Ileitis crónica

 

Ileitis subclinica

  • Adultos jóvenes(4-12 meses)
  • Heces negras o diarrea
  • Muerte súbita (alta mortalidad)
  • Anemia
  • Debilidad, letargia
 
  • Cerdo destetado (6-20 meses)
  • Pelo aspero
  • Abatimiento
  • Perdida parcial del apetito
  • Ganancia de peso reducida

 

 

  • Crecimiento deficiente
  • Descenso de la ganancia media diaria
  • Aumento del índice de conversion

Aguda

La forma aguda resulta devastadora ya que en poco tiempo puede causar la muerte de hasta el 50 % de los cerdos afectados3. Aparece habitualmente en piaras sometidas a pautas rigurosas de cuidado sanitario o por la influencia de factores estresantes, como unas condiciones climatológicas extremas, la mezcla de animales o el transporte.

Suele afectar a los cerdos en las últimas etapas de producción (engorde, acabado) así como a las cerdas jóvenes recién llegadas.

Crónica

La forma crónica afecta en general a los cerdos en la fase de engorde-acabado. Los signos clínicos consisten en diarrea crónica, pérdida de peso y disminución de la ingesta de alimento.

Fotografía de la diarrea parduzca y blanda característica de la ileítis crónica 

Subclinica

La ileítis subclínica es mucho más frecuente. El único signo visible es el retraso del crecimiento. Se caracteriza por:

  • Crecimiento deficiente
  • Deterioro del rendimiento
  • Incremento del índice de conversión
  • Descenso de la ganancia media diaria

¿Está en riesgo mi piara?

Lawsonia intracellularis se encuentra en todo el mundo. Los estudios epidemiológicos indican que la prevalencia global de Lawsonia intracellularis en las granjas porcinas del Reino Unido oscila entre el 90% y el 100% 4,5,6, 7 siendo las malas condiciones de limpieza y desinfección dos de los factores que contribuyen a la persistencia de la infección en las explotaciones

Impacto económico y productivo

La ileítis subclínica es difícil de detectar pero su repercusión económica no se puede subestimar en las explotaciones porcinas modernas

Puede perjudicar:

  • Ganancia media diaria
  • Índice de conversión

El impacto económico de la ileítis por el consumo adicional de pienso puede oscilar entre 9,60 EUR y 13,14 EUR por cerdo suponiendo un precio medio de 0,31 EUR/kg pienso8

Cómo diagnosticar la ileítis

El diagnóstico de la ileítis es difícil debido que la diarrea y la escasa ganancia de peso son signos inespecíficos. Se precisa la confirmación de la presencia o de la exposición a la bacteria.

Lawsonia FIRSTtest es una prueba a pie de explotación que facilita el diagnóstico de Lawsonia intracellularis 9, 10  y permite al veterinario aplicar las medidas de control adecuadas contra la ileítis.

Fotografía muestra Lawsonia FIRSTtest

Prevención y control de la ileítis

Los protocolos de limpieza y desinfección adecuados reducen las probabilidades de infección en las explotaciones porcinas, aunque no descartan la necesidad de recurrir a los antibióticos. Los antibióticos para el tratamiento de las infecciones por Lawsonia intracellularis deben contar con las siguientes características1

  1. Concentración mínima inhibitoria(CMI) favorable
  2. Farmacodinamia adecuada – es decir, distribución por todo el tubo digestivo, absorción por las células y actividad prolongada.

También hay disponibles vacunas contra Lawsonia intracellularis

Consejos de explotación:3

  • Evitar el hacinamiento.
  • Reducir el estrés ambiental.
  • Reducir la mezcla de los cerdos.
  • Adoptar el sistema de explotación en lotes cerrados.
  • Mantener los corrales lo más secos posible.

 

[-] Referencias

1 Jacobson et al., 2010. Porcine proliferative enteropathy: An important disease with questions remaining to be solved. The Veterinary Journal 184, 264–268

2, Paradis et al., 2012. Subclinical Ileitis: Diagnostic and performance parameters in a multi-dose mucosal homogenate challenge model. Journal of Swine Health and Production. 20 (3): 137-141.

3 McOrist et al., 2006. Proliferative Enterophaties. In: Diseases of Swine. Straw et al. Eds. Blackwell Publishing, Ames, Iowa.

4, Hardge et al., 2006. Serological prevalence of Lawsonia intracellularis across European pig herds. Proceedings of the 19th International Pig Veterinary Society Congress, Copenhagen, Denmark, p 77.

5 Mortimer et al., 2000. Serological prevalence of Lawsonia intracellularis across UK and Irish pig herds. Proceedings of the 16th International Pig Veterinary Society Congress, Melbourne, Australia, p. 110.

6, Hands et al., 2010. Current infection patterns of porcine proliferative enteropathy in Great Britain and the Republic of Ireland. Veterinary Record 167, 343-344.

7 Bae JK, Wieland B, Sait M, et al Risk factors associated with Lawsonia intracellularis in English pig farms Veterinary Journal 2013; Epub: 1-5

8. http://www.farmbusiness.cc/PDF/Winter2012_Elanco_Factfile_004_Ileitis.pdf Based on assumption that:
● Target weight gain of 90 kilos between weaning and marketing
● FCR for that period of 2.5
● Average feed price of 0.25 £/kg
● Assuming that the increase in FCR would persist for one half of the growing period only

9, Saives et al., 2010. A longitudinal study comparing four diagnostic tests for Lawsonia intracellularis. Proceedings of the 21th International Pig Veterinary Society Congress, Vancouver, Canada, p. 698.

10. Saives et al., 2010. Sub-clinical Ileitis: use of a diagnostic tool, Lawsonia FIRSTtest, to understand the excretion of sows and piglets and the impact of Tylan treatments on sows. Proceedings of the 21th International Pig Veterinary Society Congress, Vancouver, Canada, p. 699.